Tuesday, February 13, 2007

Crazy buses and Valentine's Day

Crazy Transantiago's bus

Hoy comienza el día de San Valentín o Día de los Enamorados, mientras los santiaguinos viven su cuarto día de inicio del Plan Estrella del Gobierno: El Plan Transantiago.

Aprovecho de ver por la televisión como mis sufridos conciudadanos salen cada día a tomar locomoción para ir a sus trabajos, esperando que la mentada mejoría en la calidad de vida aparezca pronto. El desorden que se observa en las calles es del todo previsible, pero ello no fue considerado por los responsables del plan, ¿o acaso si?. Se habla de un ajuste al modelo y del incumplimiento de de las empresas responsables de los buses, pero ello no consuela a quienes deben esperar por horas el bus, cuya numeración no es clara, cuya frecuencia es escasa, cuyas alternativas son nulas.

Afortunadamente no se cobra el pasaje, aunque a veces si, pero luego se desdice, la claridad y transparencia no existen, se busca el acomodo a la fuerza de los hechos consumados.

¿Resistirá la gente? No es claro, pero imagino que la mayoría que apoya al gobierno se halla en un jaque mate pues es SU gobierno quien les impone este famoso Plan, para su bien, o el de sus hijos (¿quizas de sus nietos?). Para esa masa que perdona la corrupción y el engaño de sus lideres no le queda otra opción que soportar la humillación y la falta de respeto. Creo que hallarán la justificación y perdonarán al gobierno. Quien sabe, puede ser que esta sea la última treta del General que muerto, tal como el Cid Campeador, gana su última batalla.

¿Cómo será un Día de San Valentín en esta confusión? Espero que el amor venza la ira y la justa indignación y mañana un mar de gente camine por las calles de Santiago,rumbo a las confiterías, restaurantes, Pubs, moteles y otros prestos a demostrarse el amor en los Tiempos del Transantiago.

Yo aprovecharé mi auto y con mi hermosa esposa, con su pelo al viento, les miraré mientras embobados y arrastarando los pies, van quedando atras. Yo no voté por este gobierno por lo que no siento incordia ni remordimiento por no decir que se trata del programa estrella de éste. Si este es el programa estrella, Dios nos guarde del resto.

Como automovilista disfruto de las anchas avenidas en las que ahora disfruto de kilómetros sin buses a la vista, ¡Gran proyecto para nosotros! .