Wednesday, May 10, 2006

Maxwell´s Demon



















¡Un clásico!. El demonio de Maxwell que selecciona moléculas rápidas de moléculas lentas usando la pequeña ventanita de la figura (del Libro de George Gamow, Mr Tompkins in Wonderland, The Macmillan Company, 1946 ). Cuando nuestro cornudo amigo, llamemosle Demon, ve que se acerca una molécula rápida, abre la ventanilla y la deja pasar. Si observa que la molécula que se acerca es lenta, cierra la ventanilla y no la deja pasar. de esa forma, en poco tiempo tendrá a un lado del muro moléculas rápidas (desordenadas) y en el otro lado, moléculas lentas (ordenadas).

De esa forma este pequeño genio, gnomo, djin, o similar, puede disminuir la ENTROPIA de una región del espacio. ¿Qué es ENTROPIA?, es un concepto abstracto inventado por Rudolf Clausius en los 1850's y perfeccionado - entre otros, por Ludwig Boltzmann y James Maxwell- para representar el desorden molecular. A mayor Entropía, mayor desorden. A menor Entropía, menor desorden. Clásicamente, a la temperatura de -273 ºC, las moleculas literalmente se paralizan y ya no existe el desorden.

¿A qué viene esta larga y técnica introducción? (Creo que tan sólo a partir de ella se puede intuir que es lo que hago para ganar los maravedíes de cada día, ¿no?).

Es tan solo para poder usar ese concepto maravilloso llamado Entropía, pues expresa maravillosamente mi estado de ánimo de estos días. ¿Nunca han tenido Uds. esa sensación de que las cosas están saliendo maravillosamente y repentinamente, cuando justamente piensas eso, todo cambia y las cosas comienzan a salir mal, pero mal de verdad?. (Si, tambien algo tiene que ver con la Ley de Murphy... pero no es toda la historia)

¿Si?. Entonces sabrán que ademas esto es periódico en la vida. Pasamos por ciclos en que estamos las cosas salen medianamente bien y tras un esfuerzo, comienzan a salir mejor y entramos en ese estado maravilloso en que viviríamos siempre asi, pero luego, algo cambia y las cosas marchan mal y comenzamos a luchar para alcanzar nuevamente el equilibrio, y lo que es mejor, lo logramos. Pero luego todo comienza de nuevo.

Algo de la madurez que uno alcanza con los años es aceptar que esto es así, y disfrutar los momentos buenos y luego, en los momentos malos, saber que pronto pasará y volveremos a ese estado bueno, aunque... pero eso será más adelante, ¡disfrutemos!, nos decimos. Algo de la madurez es tener el espiritu de ánimo de recomenzar una y otra vez.

Mientras escribía lo anterior me dí cuenta que es lo mismo que plantea ese destacado sicólogo y educador suizo, Piaget, en su Teoría sobre el aprendizaje. Para que exista un aprendizaje debemos primero experimentar un desajuste en nuestra comprensión del mundo, luego encontrar una explicación a ese desajuste y ajustar nuestro conocimiento a ello, hasta que nuevamente experimentemos un desajuste, y asi sucesivamente. Pasamos toda nuestra vida en esa terna, ajuste - desajuste - ajuste. Nunca encontramos el reposo.

Y aunque he dicho que es parte de la madurez el tener la presencia, el punch, las ganas de recomenzar una y otra vez, en el día a día, a veces me deprimo un poco... bueno bastante (pero dura poco). Y entonces escribo, no por ganar un Pullitzer ni el reconocimiento de miles de lectores, sino que por esta sensación que ahora experimento, este sentirme aqui, presente en el ahora, conciente de mi, hablando conmigo como si me dirigiera a ti querido lector. ¿Existes? Mientras escribo no me preocupo si uno, dos o cientos de lectores me leerán, lo importante es escribir sin que importe el despues.

En Santiago de Chile es de noche ya, las 22:46 horas del miércoles 10 de mayo y yo sentado frente al computador, con algo de frío en mis huesos, escribo al universo de seres humanos que circula por la internet.

Aunque si he de ser sincero, yo leo estos escritos, y más de una vez. Me recuerdan lo que sentí en ese momento y como, en no pocas oportunidades, un pensamiento agazapado saltó sobre sus congeneres y tiñó de negro (OK, está bien, de blanco... ) la pantalla del computador. Un pensamiento, una idea, una metáfora que no había pensado, una línea de pensamiento que ni siquiera sospeché al comenzar a escribir, se agita allí, ante mis ojos. La miro y sonrío como un padre mirándo a su hijo.


Debo confesar que al principio, esto de un Blog no me parecía buena idea; prefiero escribir sobre una impoluta hoja blanca, sentir el olor del papel, el ruido de la lapicera de tinta negra microfiltrada corriendo sobre el papel hilado Bond 24, sentir la tensión en la masa muscular ubicada entre el pulgar y el índice. Me siento transportado en el tiempo y siguiendo a Stefan Zweig, puedo imaginar la labor titánica de un Honorato de Balzac, escribiendo a pluma durante la noche, a la luz de las velas (situación que viví en carne propia durante la dictadura en Chile debido a los apagones, para nada romántico o agradable), para despues recibir en la mañana las correcciones del día anterior, comer algo, escapar de los acreedores, amar a las mujeres, volver a la noche y seguir escribiendo toda la noche, para retomar el ciclo, día tras día, noche tras noche. ¡Uff! Cuán agotador se ve, pero que maravillosas obras escribió Balzac (Hasta el día de hoy me emociona e indigna su hermosa obra: Papá Goriot). ¿Qué será lo que impele al hombre a sacrificarse así? ¿La Fama? Y tambien esa pulsión interior que nos hace escribir de la misma forma en que respiramos, amamos y pensamos.


Pensaba que era mala idea lo del Blog, pero ya no más. Por mucho años he querido escribir y he aqui que en forma periódica algo sale de mis dedos y se plasma en un escrito. Poco a poco he ido adecuando el lenguaje y quién sabe si pronto salgan a la luz esas obras que llevan tantos años pugnando por salir y que desde su lugar en el limbo de la literatura me increpan como los Seis personajes en busca de un autor, de Pirandello. Para ser honesto con Uds. debo aclarar que el pudor que me hacia considerar que un Blog no era adecuado para recibir mis sentimientos pues estos se harían públicos, ese pudor que ruboroso respira a mi lado, ahora está protegido por el anonimato en que escribo estas palabras. Salvo dilectos amigos a quienes he dado esta dirección, este es un diálogo entre mi ser y la noche infinita del ciberespacio.

Para terminar recordando a Demon, nuestro amigo que bloquea moleculas a diestra y siniestra, Diganme si nunca se han sentido así, golpeados por derecha e izquierda (¿Política?, si, tambien ellos nos golpean a diario...), constantente ocupados, sin tiempo para nada. Apenas terminamos algo y ya hay ingentes cantidades de problemas que resolver; Demon podrá con ellos, pero nosotros simples unidades de carbono (Star Treek) no podemos con tantos. De vez en cuando hay que parar y como dice Mafalda ese desenfadado personaje de Quino, hay que decir :

"¡Detente Mundo!, yo me bajo de esta micro (bus)".





Pero somos humanos despues de todo y a nadie debe extrañar que al día siguiente nos hallemos bajo el sol, la lluvia o la nieve, esperando en el paradero mirando ansiosos en que momento pasa el bus que nos lleve pronto hacia el futuro.

Pero ya lo sabemos ¿no?, todo es ciclos: tomar el bus - bajar del bus - tomar el bus.


Qraquen.